Cuando te miras en un espejo ves cómo es tu cuerpo por fuera . Puedes sonreir, sacar la lengua, abrir y cerrar los
ojos, mover los brazos... Pero para hacer todas estas acciones, una compleja maquinaria interior se pone en
marcha, y si pudieras observarte por dentro verías sistemas de aparatos coordinados a la perfección que
gestionan tu movimiento, el aire que respiras, los alimentos que ingieres, los residuos que generas, y muchas
otras cosas más.