Desde que los humanos comenzamos a poblar el planeta Tierra, solo tuvimos un arma para enfrentarnos a todos los
peligros: nuestro ingenio. Gracias a las pequeñas grandes ideas de muchas personas, hemos ido evolucionando y no ha sido un camino fácil: primero tuvimos que descubrir cómo hacer fuego; luego alguien pensó que sería más fácil
transportar cosas sobre ruedas; mentes privilegiadas crearon la escritura y manos habilidosas, el papel; más tarde
hubo quien construyó un fabuloso invento para que el conocimiento llegase a todos: la imprenta. Gracias a todo ello,
hoy tienes este libro en tus manos.
El avance tecnológico fue y es imparable: la máquina de vapor, la electricidad, la radio, el cine, el teléfono y la
televisión, internet... Pero la evolución también se muestra en el avance científico con el Sistema Solar de Copérnico,
la gravedad de Newton, la relatividad de Einstein o el ADN, y en el avance social, con la abolición de la esclavitud, la
lucha feminista o la Revolución Verde del movimiento ecologista.
Hemos llegado muy lejos y seguro que vamos a ir aún más allá. Pero para avanzar siempre hay que conocer (y
agradecer) primero todos los <<Hechos decisivos de la historia» que hemos heredado.